Bello, Andrés

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Andrés Bello López (1781-1965)
Andres Bello.jpg
Ficha
Nacionalidad Venezolana - Chilena (por gracia)
Fecha de Nacimiento 29 de noviembre de 1781
Fecha de Defunción 15 de octubre de 1865 11px
Intereses principales Derecho Civil, Derecho Internacional, Gramática, Poesía
Influencias Domat; Pothier; Bentham; Justiniano
Influenció a Pablo Ruiz-Tagle; Mauricio Tapia; José Andreucci
Ideas notables
Universidad Real y Pontificia Universidad de Caracas

Andrés de Jesús María y José Bello López nació el 29 de noviembre de 1781 en Caracas, en casa de su abuelo materno, don Juan Pedro López, renombrado pintor de temas religiosos. Hijo de don Bartolomé de la Luz Bello (1750-1804), abogado, y de doña Ana Antonia (o Petrona) López Delgado (1764-1858), era el mayor de ocho hermanos, descendiente por ambas líneas de modestos inmigrantes canarios.

Biografía[editar]

Venezuela (1781-1810)[editar]

Aprendió a leer muy temprano y siempre fue un aficionado a la lectura; tuvo la oportunidad de recibir muy joven lecciones de latinidad de parte de fray Cristóbal de Quezada, amigo de su abuelo. Fue el mercedario quien lo inició en el gusto por la literatura latina y de los clásicos españoles. Luego de la muerte del fraile, Bello pudo sin dificultad seguir la cuarta clase de latinidad del Colegio o Seminario Santa Rosa, donde recibió las lecciones del presbítero Antonio Montenegro. El 7 de diciembre de 1796 ganó la primera distinción de su curso.

Gracias a que su familia tenía un buen pasar y cultivaba amistades de la clase alta caraqueña, como los hermanos Ustáriz, pudo iniciarse en el estudio de la lengua francesa, y tener, quizá, acceso a la obra de Voltaire. Se decía del joven Bello que era bien parecido, de fino trato, de inteligencia y cultura sobresalientes.

Terminada la latinidad, ingresa al curso de filosofía el 15 de septiembre de 1797 en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, alcanzando el grado de Bachiller en artes el 14 de junio de 1800.

En 1799 durante la visita a Venezuela del naturalista y explorador alemán Alexander von Humboldt, Bello lo habría acompañado en algunas excursiones cuando el científico investigaba la flora y fauna de la región. Luego inicia estudios de Derecho, en contra de la opinión de su padre (quien era abogado), y paralelamente sigue algunos cursos de medicina.

También realiza clases particulares, contando entre sus alumnos a Simón Bolívar.

Tras la muerte de su padre, en 1800, don Andrés debe buscar una ocupación a fin de proveer los medios de subsistencia a su madre y hermanos. De esta forma postula a la carrera administrativa y obtiene el cargo de segundo secretario de la Gobernación de Venezuela, el que consigue previo examen en el que obtiene los más altos resultados.

En sus labores se vio en la necesidad de aprender el idioma inglés, imprescindible para relacionarse con las autoridades de las colonias británicas vecinas a Venezuela, y por su interés en leer el “Ensayo sobre el entendimiento humano” de John Locke. Asimismo, la relación con el coronel John Robertson , secretario de la Gobernación de la colonia inglesa de Curaçao, con quien mantuvo correspondencia, contribuyó a su perfeccionamiento en la lengua inglesa y al estudio de obras en ese idioma. Gracias a este conocimiento pudo leer los dos ejemplares del “Times” de Londres que envió Juan Manuel Cajigal al Presidente de Venezuela subrogante, Juan de Casas, donde se daba noticias de sucesos tan trascendentales como el motín de Aranjuez y la invasión de España por las tropas Napoleónicas. Entretanto, Bello continuaba con su puesto de secretario de la Gobernación, alcanzando gran práctica en el manejo administrativo, en los problemas internacionales y en la redacción de documentos oficiales.

En 1808 participa en la redacción del primer periódico venezolano, la “Gazeta de Caracas”, y colabora en la publicación del “Calendario Manual y guía universal de forasteros en Venezuela para el año 1810”, escribiendo un “Resumen de la historia de Venezuela”. De esta misma época son algunos trabajos sobre gramática y la publicación de algunos poemas de Bello, como “El Anauco”, el soneto “A la victoria de Bailén” y la “Oda a la Vacuna”.

Inglaterra (1810-1829)[editar]

En 1810 Bello ya era famoso estudioso y hombre de letras. El 10 de junio de ese año el buque inglés “Wellington” zarpa rumbo a Inglaterra, llevando una misión integrada por Simón Bolívar, Luis López Méndez y, como agregado, Andrés Bello, cuya finalidad era conseguir el apoyo de ese país ante una posible agresión a Venezuela por parte de los franceses. Esta ayuda incluía la solicitud de protección del comercio e integridad de Venezuela por parte de los jefes navales y gobernadores británicos de las colonias en las Antillas, la adquisición de pertrechos de guerra en el Reino Unido y la intervención de éste país para que no se deterioraran las relaciones con España por la instalación de la Junta. Al respecto el ministro Wellesley fue cauteloso, pues en esos momentos ingleses y españoles eran aliados frente a Napoleón. Bolívar regresó de inmediato, quedando Bello y López Méndez a cargo de la misión.

Una vez en la capital británica, Bello y López tuvieron la oportunidad de relacionarse con otros españoles e hispanoamericanos exiliados, entre ellos, Francisco de Miranda, y fueron admitidos en la logia secreta “Sociedad de Caballeros Racionales”, dependiente de la que existía en Cádiz y correspondiente con las varias de América, que tenía por finalidad trabajar por las ideas republicanas y colaborar en la independencia de las colonias hispanoamericanas. Como el objetivo de la organización era esencialmente político, no influencia en nada sus convicciones religiosas.

El 5 de julio de 1811 es declarada la independencia de Venezuela, en tanto que Bello y López continuaron al servicio del nuevo gobierno. Al año siguiente, el 26 de marzo, es derrotada la Confederación Americana de Venezuela y se restablece el régimen español, por lo que los agentes quedan sin recursos en la capital británica y sin poder volver a América.

Ante este panorama, Bello le escribió al Ministro de España en Londres, Conde de Fernán Núñez y Duque de Montellano para solicitarle ser admitido en algún territorio español, también a la Regencia de España, aclarando no haber tenido ninguna participación en los movimientos independentistas, pero admitiendo eso sí, que “no puede aparecer libre toda culpa a los ojos de la severa justicia”, haciendo alusión a sus relaciones con Francisco de Miranda y su pertenencia a la Sociedad de Caballeros Racionales.

Solicitó ayuda a Nueva Granada, sin éxito. Más fructíferas fueron sus gestiones ante el Gobierno de Buenos Aires, del cual consiguió una pensión anual (la que sólo duró un mes en realidad) y el despacho de una orden a fin de proporcionarle lo necesario para su traslado.

De todos modos, Bello permaneció en Londres, subsistiendo gracias a las clases particulares de latín, francés y castellano que daba a los alumnos que le conseguía José María White Blanco, entre éstos, los hijos de William Richard Hamilton, anticuario a quien se deben las colecciones griega y egipcia del British Museum.

En su estadía en Londres tuvo la oportunidad de acceder a las bibliotecas del Museo Británico, donde pudo tener a la mano los mejores textos para sus investigaciones sobre literatura, gramática y derecho, disponer de impresos y manuscritos de extraordinario valor, estudiar los clásicos griegos y latinos e incluso leer con detenimiento La Araucana de Alonso de Ercilla, entre otros .

En 1814 contrajo matrimonio con Mary Ann Boyland, con quien tuvo tres hijos: Carlos Eusebio Florencio, Francisco José Manuel y Juan Pablo Antonio, fallecido a muy corta edad. Doña Mary Ann Boyland falleció el 9 de mayo de 1821. En esta época Bello se vio compelido a ganarse la vida realizado trabajos de secretaría que quizá no estaban a su altura. Entre éstos se cuentan la “ingrata tarea de descifrar los manuscritos de Jeremías Bentham” por encargo de James Mill. También tuvo la oportunidad de corregir la edición de la Biblia en castellano. Por ello buscaba una ocupación permanente que le diera estabilidad. Gracias a su amistad con el guatemalteco Antonio José de Irisarri, quien se desempeñaba como Ministro Plenipotenciario de la Legación chilena en Londres, logró el cargo de Secretario de tal Legación, el cual desempeñó por cerca de dos años.

En julio de 1818 aparece el primer texto de Bello publicado en Chile, incluido en el periódico “El Sol” bajo el seudónimo de “Bernal Dosel”, anagrama de su verdadero nombre.

Una vez mejorada la situación económica, pensó en contraer nuevamente matrimonio, el que se concretó el 24 de febrero de 1824, esta vez con la distinguida dama doña Isabel Antonia Dunn, su compañera por el resto de su vida, con quien tuvo doce hijos, tres en Londres y los demás nacidos en Chile. De todos ellos, sólo tres sobrevivieron hasta la adultez: Juan, Andrés Ricardo y Ana.

En 1824 el Director Supremo Ramón Freire nombró en reemplazo de Irisarri a don Mariano Egaña como Ministro Plenipotenciario ante los gobiernos de Europa, perdiendo Bello su ocupación. Debido a esto, buscó un puesto similar ante otros gobiernos americanos, como el caso de Colombia. Aunque logró ser nombrado, esto no alivió sus aflicciones económicas, ya que sus sueldos quedaron impagos .

Luego del regreso de Simón Bolívar al mando de la Gran Colombia, Bello se puso en contacto con él, ofreciéndole sus servicios, señalando que el sueldo del secretario de la Legación de Colombia “no podía ser inferior a seiscientos sesenta y seis pesos” . Sin embargo, el prócer no se pronunció ante las pretensiones de Bello, y dejó su resolución para el encargado de Relaciones Exteriores.

Entre las diversas tareas que debía realizar Mariano Egaña estaba la de buscar profesores para el Instituto Nacional. A Bello, sin embargo, pensó en destinarlo para el Ministerio de Relaciones Exteriores. El gobierno de Chile le propuso pagar el viaje, un puesto de acuerdo a sus conocimientos y un viaje a otro lugar de América en caso que no le acomodase el país. Bello aceptó las condiciones y partió a Chile, sin que alcanzara a llegar a sus oídos la noticia de que Bolívar le había encomendado la misión de obtener que el gobierno de Francia reconociera la independencia de Colombia.

Chile (1829-1865)[editar]

Se embarcó en el bergantín “Grecian” el 14 de febrero de 1829, llegando a Valparaíso, vía Cabo de Hornos, el 25 de junio del mismo año. Un par de días después siguió camino a Santiago.

El entonces Presidente de la República, Francisco Antonio Pinto, le nombró Oficial Mayor auxiliar del Ministerio de Hacienda, el 13 de julio de 1829, pero en los hechos, se desempeña como Oficial Mayor en el Departamento de Relaciones Exteriores . Durante veintitrés años permaneció en este destino, inspirando la política circunspecta y prudente seguida por Chile en sus relaciones externas, y teniendo participación en todos los actos importantes del gobierno.

A Bello le pareció que lo que se encontró, no coincidía con las buenas referencias que Egaña le había dado de Chile, aunque reconoció una gran libertad de prensa, la cual ejercían profusamente liberales y conservadores para atacarse mutuamente; sólo en el año de su arribo, fuera de las publicaciones periódicas, se imprimieron en Santiago más de trescientas hojas sueltas de polémica política.

En abril de 1830 se vio envuelto en una polémica con José Joaquín de Mora (a cargo del Liceo de Chile; partido liberal), redactor de la Constitución de 1828, debido a que Bello puso de manifiesto los errores gramaticales y de cita de clásicos en que incurrió el intelectual español en su “Oración inaugural” de las lecciones del Liceo de Chile. Recordemos, que a pocos meses de su llegada, Bello era nombrado rector del Colegio de Santiago (del partido conservador), el cual no tuvo larga existencia, sin embargo, dejó su huella al agregar el ramo de gramática castellana al plan de estudio, eligiendo como texto el “Arte de hablar” de Hermosilla.

El 17 de abril de 1830 tiene lugar la batalla de Lircay, la cual, con el triunfo de las fuerzas conservadoras, permite la instauración del llamado régimen portaliano, cuyas bases estarían dadas por la Constitución de 1833. Bello continuó en su puesto en la cancillería y llegó a cultivar una amistad con Diego Portales. Sus opiniones eran tan gravitantes que ninguna decisión en materia internacional se tomaba sin antes someter la cuestión al buen juicio del maestro.

Por ley de 17 de octubre de 1832 se le declaró “chileno legal”, es decir, se le concedió la nacionalidad chilena. El mismo año entró a formar parte de la Junta de Educación, que tenía el encargo de velar por los estudios y programas del Instituto Nacional y los demás colegios del país; y también de la Comisión de censura de libros, que controlaba su introducción por las aduanas .

Colaboró también, desde los primeros números, en el periódico “El Araucano”, cuyo primer redactor fue Manuel José Gandarillas. Bello se encargaba de la parte exterior y literaria, mientras que el propio Gandarillas se ocupaba de la parte interior y política. Se mantuvo en estas funciones hasta 1853, cuando se dedicó de lleno al Código Civil.

Bello se encargaba también en esta época de redactar los mensajes, por los cuales el Presidente de la República cumplía con la obligación constitucional de dar cuenta de su gestión en la apertura de la legislatura ordinaria, siendo el primero, el leído por el Vicepresidente Fernando Errázuriz, el 1 de junio de 1831.

En abril de 1831 comenzó a dar clases particulares, en la biblioteca de su casa, sobre Derecho Natural y de Gentes, y Derecho Romano.

En 1832 se mandó a editar la obra “Principios de derecho de Jentes”, que habría de servir de texto para sus clases de derecho natural y de gentes. El libro contó con dos ediciones más, en 1844 y 1864, y llegó a tener gran éxito entre los entendidos en la materia, e incluso fue plagiado por su amigo, el peruano José María Pando .

El 30 de junio de 1834 se le designa en propiedad como Oficial Mayor de Relaciones Exteriores .

El 17 de noviembre de 1836 la Universidad de San Felipe le reconoció su preparación jurídica, otorgándole el grado de Bachiller en leyes en la Facultad de Sagrados cánones y leyes, lo cual lo habilitaba para obtener, previa práctica, el título profesional de abogado; con todo, no tuvo interés en ello.

El 15 de mayo de 1837 Bello fue proclamado Senador de la República, desempañándose como tal durante tres periodos: 1837-1846, 1846-1855 y 1855-1864. Como senador intervino en todo lo que de acuerdo a su calidad de jurisconsulto podía resultar útil y participó en la elaboración de la ley de prelación de créditos, en la de abusos de libertad de imprenta, en la de pesos y medidas, en la de cartas de naturalización y en la de efecto retroactivo de las leyes. Tiene influencia además en las leyes patrias de 1834 y 1844, como también en la ley que el 31 de octubre de 1842 vino a declarar, por un acto de soberanía nacional, el dominio de Chile sobre la parte del despoblado de Atacama en que se encuentra la bahía de Mejillones y sus guaneras.

El 10 de septiembre de 1840 se dictó la ley que creaba la Comisión de Legislación del Congreso Nacional, que se encargaría de la codificación. Estaba integrada por tres diputados y dos senadores, Andrés Bello y Mariano Egaña. En agosto de 1841 Bello informó de los avances de la comisión y luego propuso la creación de una Junta Revisora del proyecto de Código Civil, compuesta también de dos senadores y tres diputados.

El 19 de noviembre de 1842 es instaurada por ley la Universidad de Chile, designándose por decreto de 21 de julio de 1843 a Bello como su primer Rector, ejerciendo dicho cargo hasta su muerte, además de miembro de las Facultades de Filosofía y Educación, y de Leyes y Ciencias Políticas.

Hacia 1850 Bello desempeñaba nada menos que las funciones de rector, subsecretario de relaciones exteriores y consultor de gobierno, senador, y redactor de El Araucano, además de trabajar en el proyecto de Código Civil y a la par en sus obras de derecho, filología y literatura.

Aunque Bello fue prácticamente él único redactor del Código Civil, durante su labor trató de buscar ayuda publicando los avances en “El Araucano” y consultando a las Cortes de Justicia, considerando debidamente las observaciones que se le hicieron. Sólo el 22 de noviembre de 1855 se solicitó la aprobación a las Cámaras del Congreso Nacional. El Mensaje del Ejecutivo fue redactado por el mismo Bello. El 14 de diciembre de 1855 se dictó la ley que aprobaba el Código Civil, que empezó a regir el 1 de enero de 1857.

En 1864 fue nombrado árbitro para resolver un diferendo entre Ecuador y Estados Unidos, y al año siguiente, se le designa, asimismo, árbitro para dirimir una controversia entre Colombia y Perú. Sin embargo, no pudo aceptar ninguna de estas propuestas, ya que su avanzada edad y mal estado de salud se lo impidieron.

Fallece el 15 de octubre de 1865 en Santiago, a la edad de 84 años. En toda una vida dedicada al cultivo de la ciencia y al servicio público logró alcanzar respetabilidad en todo ámbito, holgura económica, gratitud pública y una fama como jurista que ha trascendido las fronteras de Chile y Latinoamérica.

Obra en el ámbito jurídico[editar]

La obra de Bello en el ámbito jurídico es de un valor incalculable, tanto por la profundidad y complejidad del pensamiento que llegó a desarrollar, como por las universales repercusiones de las conclusiones a que arribó en la búsqueda de soluciones a las cuestiones del Derecho de la época.

El punto de partida de toda su doctrina lo encontramos en el iusnaturalismo católico, al cual tempranamente adscribió, seguramente debido a sus estudios de filosofía moral en la Universidad de Caracas . Sin embargo, ha de tenerse en cuenta que dicha universidad en este periodo era muy moderna en lo que a filosofía se refiere, por lo que Bello adquirió en ella una “libertad crítica de juicio”, que no le impidió seguir como un fiel creyente. Es así, como para nuestro autor las normas establecidas por Dios se constituyen en conceptos guía, a partir de los cuales se pasa a un desarrollo más realista para su aplicación práctica .

En su estancia en Inglaterra tiene la oportunidad de instruirse sobre las obras de Bentham, empapándose del pensamiento utilitario. Gracias a sus estudios de Derecho Romano logra conocer los postulados de la Escuela Histórica alemana y adherirse a ellos, logrando comprender la importancia del respeto por las instituciones propias de cada pueblo, que deben ajustarse a la realidad de la sociedad que pretenden regir; con todo, como se sabe, la costumbre como fuente del derecho ve muy disminuido su valor en el Código de Bello. Llega a concluir que la finalidad última de todo el ordenamiento jurídico es la seguridad. Consecuencia de ello viene a ser la preponderancia de la ley, escrita y promulgada, como fuente; y en materia procesal, la necesidad de que los fallos judiciales sean fundados.

Podemos apreciar que la filosofía jurídica de Bello es ecléctica , pues de las doctrinas que conoce y estudia sucesivamente va tomando los elementos, que según su autorizado parecer, son los más adecuados para regular la realidad que se trate.

En cuanto al Bello internacionalista, se puede apreciar, a grandes rasgos, que está marcado por dos acontecimientos: la publicación de su obra “Principios de Derecho de Gentes” (o Principios de Derecho Internacional, como se tituló en su segunda y tercera edición), y por otro lado, su labor como diplomático a cargo de la Cancillería chilena. Fue en Londres donde adquirió gran parte de sus conocimientos en la materia, pues además de su interés como jurista, le resultaron necesarios para el desempeño en sus labores diplomáticas y para la causa de las nuevas repúblicas americanas.

Una vez establecido en Chile, comienza dictando cursos sobre la disciplina y se publica la primera edición de sus “Principios” .

La base del libro de Bello es el clásico tratado de Vattel, empero, nuestro autor pudo incluir en su obra los grandes acontecimientos posteriores al trabajo del suizo, como los cambios del sistema europeo, el surgimiento de los nuevos estados en América, las nuevas normas del derecho de guerra y de comercio producto de las guerras napoleónicas, las disputas sobre el principio de no-intervención y el Congreso de Viena.

Los “Principios” de Bello, escrito para los americanos, pronto se transformó en un imprescindible texto de estudio y se constituyó en el primer tratado en español de dicha calidad.

Como hemos dicho, la otra faceta del Bello internacionalista fue como diplomático, a cargo de la política exterior de Chile, en cuya calidad pudo llevar a la práctica todos los principios jurídicos a que había arribado por sus reflexiones en torno a la problemática internacional. Toda esta labor le valió a nuestro país llegar a ser considerado un ejemplo en la aplicación del derecho internacional, constituyéndose en una influencia para toda América Latina y el resto de la comunidad internacional.

Interesante, es también el desarrollo de la doctrina de la no-intervención y la aparejada por Bello, contraintervención, que autoriza para actuar en los casos en que peligre la seguridad del continente o que atenten contra la independencia de un país, llegando a formular la máxima “si la no intervención es un deber, la contraintervención es un derecho” .

Toda esta fecunda labor de internacionalista y diplomático le valió a Bello ser considerado, con toda justicia, como el iniciador del Derecho Internacional americano.

Obras[editar]

  • Calendario manual y guía universal de forasteros en Venezuela para el año de 1810, con superior permiso (Caracas 1810)
  • Arte de escribir con propiedad, compuesto por el Abate Condillac, traducido del francés y arreglado a la lengua castellana (Caracas, 1824)
  • A la vacuna y Al Anauco (Caracas)
  • El romance a un samán (Caracas)
  • los sonetos a la victoria de Bailén(Caracas)
  • A un artista (Caracas)
  • Mis deseos (Caracas)
  • Venezuela consolada y España restaurada (Caracas)
  • Resumen de la historia de Venezuela (Caracas)
  • Alocución a la Poesía. (Londres)
  • La agricultura de la Zona Tórrida. (Londres)
  • El Himno a Colombia (Londres)
  • Carta de Londres a París por un americano a otro. (Londres)
  • Canción a la disolución de Colombia. (Londres)
  • Principios de derecho de jentes (Santiago de Chile, 1832)
  • Principios de la ortología y métrica de la lengua castellana (Santiago de Chile 1835)
  • Gramática de la lengua latina (Santiago de Chile, 1838)
  • Teresa; drama en prosa y en cinco actos, por Alejandro Dumas, traducido al castellano y arreglado por don Andrés Bello (1846, representada por primera vez en Santiago de Chile en 1839)
  • Análisis ideológica de los tiempos de la conjugación castellana (Valparaíso, 1841)
  • El incendio de la Compañía. Canto elegíaco (Santiago de Chile, 1841)
  • Discurso de inauguración de D. Andrés Bello, rector, Santiago de Chile (Santiago de Chile, 1842).
  • Principios de Derecho Internacional (Valparaíso 1844). Edición corregida y aumentada de destinada al uso de los americanos]] (Santiago de Chile, 1847)
  • Cosmografía o descripción del universo conforme a los últimos descubrimientos (Santiago de Chile, 1848)
  • CompendioSantiago de Chile, 1850)
  • Proyecto de Código Civil (Santiago de Chile, 1853) 4 volúmenes.
  • Código Civil de. Fundación La Casa de Bello. Caracas. 26 volúmenes.
  • Bello, Andrés. (1881-1893). Obras Ramírez (1881-1890), Tomos XIV al XV Imprenta Cervantes, [1891-1893].